Los valores son principios que nos permiten orientar nuestro comportamiento en función de realizarnos como personas. ¿Cuáles son los tuyos? ¿Con qué base cuentas para sustentar tus objetivos de vida?
Preguntas que suelen ayudar
- ¿Qué cosas me producen una gran satisfacción y alegría?
- ¿Qué me gusta hacer? ¿Qué me hace perder la noción del tiempo? ¿En qué utilizo mi tiempo libre?
- ¿Qué me hace sentirme bien conmigo mismo?
- ¿Cuáles son mis talentos?
- ¿Cómo puedo usar mis habilidades para ayudar a los demás?
- ¿Qué haría si solo me quedaran seis meses de vida?
- ¿O qué haría si tuviera todo el tiempo y el dinero del mundo?
- ¿Cuáles son los valores que siempre defiendo? ¿En qué creo?
Ejemplos de misión personal
Gandhi. «Cada mañana empezaré por comprometerme a que ese día: no temeré a nadie en la tierra; solo temeré a Dios; no guardaré rencor contra nadie; no soportaré las injusticias de nadie; conquistaré la falsedad con la verdad; y al resistir la falsedad, toleraré cualquier sufrimiento».
Un ingeniero. «Vivo una vida equilibrada y desarrollo todas mis dimensiones. Amo y aporto valor, poniendo al servicio de los demás mis habilidades únicas. Soy la base de una familia feliz en la que todos sus miembros se cuidan y apoyan, y mi trabajo cada día se mide por el impacto positivo que produce en la vida de otros».
Una autora. «Mi misión es utilizar mis dones de inteligencia, carisma y optimismo para cultivar la autoestima y el valor neto de mujeres alrededor del mundo».
Un proyecto de vida. «Viviré cada día como si fuera el último, construyendo relaciones que duren para siempre. Viviré para crear, construir, nutrir y crecer. Seré emocionalmente estable e infinitamente perseverante, y jamás haré algo de lo que no esté convencido».
También son buenos ejemplos los de Oprah Winfrey («ser una maestra y ser conocida por inspirar a mis estudiantes a ser más de lo que pensaron que podían ser») y Richard Branson («divertirme en mi viaje a través de la vida y aprender de mis errores»).
¿Cómo sé si mi misión está bien definida?
El paso siguiente a la misión personal son las áreas de responsabilidad y la fijación de objetivos. Por eso, en la definición de tu misión es imprescindible que puedas observar de forma fácil y ordenada las distintas áreas de tu vida con las que te identificas.
La misión no debe incluir cómo vas a llegar ahí: eso será parte de los objetivos. Asegúrate de que contenga todo lo esencial de tu visión, de forma más concreta, pero sin el cómo.
Y ten en cuenta que tu misión no es algo fijo para siempre. Debería mantenerse más o menos constante, porque tu visión de vida y tus principios son los que son, pero la forma de trasladar esos principios a tu realidad puede ser distinta según el momento y las circunstancias que te rodeen.
Una fórmula para no olvidar: acciones + creencias = resultados. Una misión puede empezar así: «Soy una persona consciente de mis creencias y de mis acciones, y las uso para ser mejor persona, para crear realidades que me hagan feliz y me den tranquilidad, y así poder ser mejor ser humano, madre, hija, hermana y pareja». Escribe la tuya por roles: como madre o padre, como hijo, como hermano, como amigo, como ciudadano del mundo.
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