El equinoccio de primavera marca el cambio de estación. Aprovecho ese cambio que nos regala la naturaleza para hablar de la fórmula que rige los cambios en nuestras vidas.
El 10 % de los cambios viene dado por las acciones, que son nuestro lado consciente. El 90 % restante viene dado por nuestras creencias, por nuestro ADN. Cuando sumamos ambas cosas, obtenemos los resultados.
Es por eso que, por más cosas que hagamos, si se manifiestan nuestras creencias quizás no obtendremos los resultados que queremos. De ahí parten los cambios: desde adentro, desde lo que creemos. Si creemos que merecemos ser felices y tomamos acciones para serlo, el resultado será, evidentemente, ser felices —y ser feliz no es más que un cúmulo de momentos felices más momentos de tranquilidad.
Si creemos que no merecemos estar tranquilos pero trabajamos en función de estar tranquilos, ese 10 % de tus acciones nunca podrá mover al gigante 90 % de las creencias.
El cambio es inevitable; cómo reaccionamos ante él es opcional.
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